Madonna prepara su salida de Portugal, donde ha estado viviendo los dos últimos años

La Reina del Pop deja el Palácio de Ramalhete, anticipando su eventual retorno a Estados Unidos.

Todo lo bueno se acaba, y dos años después de su desembarque en Portugal, parece que la época lisboeta de Madonna llega a su fin. Según informan los medios lusos, la diva ultima su salida del país vecino y tiene la intención de dejar Europa en cuestión de meses.
En pocas semanas la cantante abandonará el Palácio do Ramalhete, el espectacular palacete del siglo XVIII que sirve de cuartel general de la diva en Lisboa desde hace mas de un año. Según el Correio da Manhã, Madonna dejará de alquilar el edificio -que normalmente funciona como un exclusivo hotel boutique- en marzo y pasará la primavera en un hotel de lujo, muy posiblemente el lujoso Pestana Palace, donde la cantante se hospedó durante los primeros meses de su residencia lisboeta. Anticipando su salida inminente, el Palácio do Ramalhete ya ha comenzado a aceptar reservas para sus 16 habitaciones, entre ellas la maravilloso suite con vistas al Tajo y Puente de 25 de Abril, hasta ahora ha estado ocupado por la Reina del Pop.

Aunque se anticipa que la cantante pase el verano en Portugal, disfrutando de sus habituales paseos a caballo por las playas de Comporta y la vida nocturna de Lisboa, fuentes del entorno de Madonna indican que se mudará a Estados Unidos en septiembre, con el objetivo de preparar el lanzamiento de su nuevo álbum. Desde hace un año la diva ha hecho numerosas referencias a este nuevo proyecto en las redes sociales, y señalado que el disco tendrá un fuerte sabor lusitano, directamente inspirado por la mezcla de fado y música afroportuguesa que ha podido decubrir en los bares de Alfama, la Mouraria y el Bairro Alto.

¿’Paraíso’ perdido?
Aunque la noticia de la eventual retirada de tierras lusas ha pillado a muchos por sorpresa, en realidad se enmarca en su comportamiento habitual. Madonnasiempre se ha parecido un poco a Mary Poppins -aquella mítica niñera que se queda en sitios “hasta que cambie el viento”- y desde el principio dejó claro que su paso por Portugal sería una cosa temporaria.

Pese a ello, en 2017 la expectación que generó su presencia en la capital portuguesa fue tal que el Gobierno del socialista António Costa se movilizó para darle la bienvenida. La mismísima ministra de Administración Interna, Constança Urbano de Sousa, le entregó su permiso de residencia especial, concediéndole el derecho a residir en el país vecino sin tener que pasar por el proceso al que están expuesto los demás extranjeros extracommunitarios. El estatus privilegiado de la cantante en la capital lusa fue confirmado nuevamente el año pasado, cuando se desveló que el Ayuntamiento de Lisboa le había cedido el patio de un edificio municipal histórico como aparcamiento particular para la flota de coches que utiliza para transportar a su amplio entourage de amigos y guardaespaldas por la ciudad.

Pese al trato especial y una vida bastante maravillosa en su palacete con vistas de la desembocadura del Tajo, Madonna parece haberse cansado de su vida en Portugal, un país que ha llegado a calificar como “el paraíso”. Como tantos otros expatriados que llegan a Lisboa enamorados de sus colinas, y luego terminan desilusionados con las limitaciones de la capital diminuta, Madonna parece desear más, o por lo menos tener claro que el país vecino no es el sitio idóneo para lanzar el álbum sucesor a Rebel Heart (2015).

Ahora la principal duda es qué pasará con su hijo, David Banda, que motivó su traslado a Lisboa. El joven de 13 años desea ser futbolista profesional y la falta de una cultura futbolística seria en Estados Unidos hizo que la cantante buscara opciones en el extranjero. Durante el último año Banda ha entrenado con los sub-15 del F.C. Benfica y, aunque él se muestra feliz, Madonna admitió a Vogue Italia que “ser soccer mom [madre de futbolista] implica no tener vida propia. Así es imposible hacer planes, y me hace sentirme que tengo que elegir entre no ser justa con mis hijos o no ser justa conmigo misma”. Se desconoce si el joven permanecerá con su equipo si su madre deja Portugal, pero la opción es factible; con apenas 13 años, en 1997 Cristiano Ronaldo dejó atrás su familia en Madeira para formar parte de la cantera del Sporting en Lisboa.

Sea cual sea el destino del joven, de momento Madonna parece estar aprovechando los que podrían ser sus últimos meses en Portugal para divertirse. La diva sigue dejándose ver por la capital, y en la última semana ha subido dos vídeos desde las ruinas del mirador del Parque Forestal de Monsanto. Ahí aparece la cantante, moviéndose rítmicamente al son de un grupo caboverdiano y con la voz de la fadista Fábia Rebordão de fondo. Puede que el otoño la pille en Estados Unidos, pero, por ahora, que le quiten lo bailao en tierras lusas.

El Mundo 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.