Apartan a un traumatólogo acusado de abuso­

El médico Jonathan D’Alessandro fue denunciado por una paciente quien se atendió con él en el hospital de General Pacheco­. «Me metió los dedos como si fuera algo normal», aseguró la joven. Hizo un posteo en Facebook que fue compartido más de 2.000 veces y tiene 380 comentarios. Apareció otra víctima.­

Un traumatólogo del Hospital de General Pacheco, en Tigre, denunciado de haber abusado de una joven durante un consulta, fue apartado de la atención al público hasta tanto se resuelva la investigación judicial, informaron ayer fuentes del ministerio de Salud bonaerense.­

«El médico fue puesto en disponibilidad relativa, esto significa que no tendrá contacto con pacientes hasta tanto se resuelva la investigación judicial», dijo Leonardo Busso, subsecretario de Atención de Salud de las Personas del ministerio de Salud bonaerense, de donde depende el hospital.­

Jonathan D’Alessandro, el traumatólogo denunciado, se desempeñaba en el segundo año de una «concurrencia» y en el hospital no había radicada ninguna denuncia en su contra.­

«El 22 de mayo me caí de la bicicleta y fui al hospital a revisarme porque me dolía la rodilla. Me atendió primero un traumatólogo y después Jonathan D’Alessandro, quien me dijo que volviera el 25 de mayo por la tarde a controlarme», comentó Natalia, la denunciante, a la prensa.­

La joven relató que «el 25 cuando volví, después de trasladarme de un consultorio a otro, me empezó a revisar la columna, después me pidió que me bajara los pantalones y me revisó los tendones de la ingle, me tocó la vagina e hizo un par de cosas que no puedo ni nombrar».­

«Me metió los dedos como si fuera algo normal», insistió la chica. El abuso se extendió durante al menos media hora, hasta que al doctor le sonó el celular. «Lo llamó una administrativa para decirle que había otros pacientes esperando», recordó. La interrupción sirvió para que ella saliera de su parálisis y volviera a vestirse, algo que él no impidió. «Es más, me saludó con un beso en la mejilla», dijo.­

Un día después Natalia hizo la denuncia formal en la Comisaría de la Mujer y tomó intervención después la Fiscalía de esa localidad. Sin embargo, el médico siguió trabajando hasta el día de ayer, cuando se viralizó el descargo que la joven hizo en las redes sociales.­

La joven denunciante pidió que el médico «no atienda mas». «Estoy acompañada por mis padres y hermanos. Exponer mi caso fue la única salida que encontré para que hagan algo con este hombre que no puede atender más», dijo Natalia en un posteo en su muro de Facebook que, hasta ahora, fue compartido más de 2000 veces y tiene 380 comentarios.­

«Ahora me reúno con una abogada para seguir el caso por vía judicial. No me callo más», añadió.­

NUEVA VICTIMA­

Tras la denuncia de Natalia, otra víctima rompió el silencio y se animó a contarle a los medios una situación similar que sufrió con ese médico. La mujer, que no reveló su identidad ante las cámaras, contó que el profesional de la salud se había comportado de una manera inadecuada durante la consulta: le pidió que se bajara los pantalones y le habría sacado una foto semidesnuda.­

La víctima explicó que en agosto del año pasado había tenido un accidente vial y que, por los golpes que recibió, se había acercado al centro para un chequeo.­

Desde que entró al consultorio del traumatólogo se sintió incómoda. «Primero me revisa y me dice que probablemente se me descolocó una parte de la cadera. Me hizo ponerme contra la pared y me empezó a tocar de una manera sospechosa», detalló en la entrevista.­

Pero la situación no quedó ahí y escaló en cuestión de minutos. «Cuando volví con las placas, me hizo acostarme sobre la camilla. Me bajó el pantalón, dejando expuestas mis partes íntimas, y se puso atrás mío. Por su postura y el tiempo que tardó en quedarse ahí, yo sospechó que me sacó una foto», aseveró la paciente.­

De manera automática, el traumatólogo intentó excusarse y le dijo que se estaba poniendo aceite en las manos para hacerle un masaje. «Me sentí bastante incómoda. El decía que eso me iba a hacer sentir mejor», agregó la víctima.­

Antes de darle las órdenes para nuevos estudios, el médico le pidió a la joven que lo esperara media hora, que tenía que atender a otra persona. «Me dijo que vaya al subsuelo del hospital, en donde me iba a hacer un masaje más profundo y mejor. El me decía que tenía un aceite especial ahí, que íbamos a estar solos y nadie nos iba a interrumpir», recordó consternada.­

«Yo me sentí muy violentada y expuesta. Justo vino a buscarme mi familia y me fui sin las recetas», aclaró con respecto a cómo logró irse del hospital.­

Durante todo este tiempo, la mujer intentó autoconvencerse de que tal vez la situación se la había imaginado, que tal vez habían sido «maneras» de ese médico en particular. Hasta que leyó el testimonio de Natalia. «Cuando vi el posteo de ella tomé consciencia de que a mí casi me pasa lo mismo. Solo que llegué a irme antes», sostuvo.­

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.