“Vas a volar por el balcón”: los violentos audios del fisicoculturista que golpeó brutalmente a su novia

Gastón Rodríguez Gil quedó detenido tras atacar a Estefanía en dos oportunidades. La Justicia le dictó la prisión preventiva.

En las últimas horas, la Justicia dictó la prisión preventiva de Gastón Rodríguez Gil, el hombre de 46 años protagonista del video en el que se lo ve mientras golpea brutalmente a Estefanía, por aquel entonces su novia, en la casa que ambos compartían en San Isidro.

Tras un nuevo episodio de violencia, ocurrido el pasado martes en el departamento de la joven de 24 años -ubicado en el barrio porteño de Palermo-, el fisicoculturista quedó detenido. La jueza María Araceli Martínez, titular del Juzgado N° 29, ordenó su arresto y dictaminó poco después del mediodía de este viernes que sea encerrado bajo prisión preventiva en un penal federal. 

El portal Infobae publicó a una serie de audios que Rodríguez Gil le envió a Estefanía en dos oportunidades diferentes. Los primeros datan del mes de junio, son posteriores al episodio en el que la golpeó durante un minuto. Los siguientes mensajes son del mismo martes en el que fue detenido, cuando todavía, insólitamente, conservaba su celular en la Comisaría 14 de la ciudad de Buenos Aires.

En los audios recientes Rodríguez Gil le exigió a su ex pareja que hablara con su abogado para que esa misma noche pudiera quedar en libertad. “¿No lo podés creer? Yo estoy en cana, mogólica. Desde las cuatro de la tarde estoy en cana. No pude dormir, sigo en cana por tu culpa, ¿por qué hacés esas cosas? Si nos peleamos entre nosotros, listo, ya está. ¿Por qué me querías echar? Si vos te quedaste 100 veces en mi casa cuando yo me voy. Dale, listo”.

Y continuó: “Haceme el favor, hablá con Diego, llamalo a Diego. Se tiene que comunicar con vos porque seguro vas a tener que ir a la comisaría de enfrente para comunicar que tengo una perimetral con vos y me van a poner una pulsera en la pierna y me van a dejar salir. Pero hasta que no hablen con vos no me van a dejar salir. Estoy acá, dale, hacé una buena por mí de todas las malas que hiciste. Dale, amor, dale que me van a sacar el teléfono, te lo pido por favor. Dale, amor, hablamos tranquilos después”.

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